Vivimos tiempos de profunda devaluación de la vida política, porque ha perdido su contenido humano, sus principios y valores y la capacidad de respuesta que debería tener frente a una sociedad hundida en la desesperanza.
09:31 PM 01/09/2025
Por José Juan Marín
Vivimos tiempos de profunda devaluación de la vida política, porque ha perdido su contenido humano, sus principios y valores y la capacidad de respuesta que debería tener frente a una sociedad hundida en la desesperanza.
Lo ocurrido en días pasados con senadores no es un episodio aislado, sino un síntoma preocupante. Si figuras definidas por sus estridencias marcan la pauta del debate nacional, lo que se avecina es un clima político cada vez más tóxico, por lo siguiente:
Uno. La política mexicana parece atrapada en una lógica de polarizacion. No importa construir acuerdos, sino exhibir quién puede gritar más fuerte, humillar con mayor eficacia o arrinconar al adversario con amenazas.
Dos. La democracia exige confrontación de ideas, pero también disposición al acuerdo. Los desacuerdos son inevitables, incluso necesarios, pero no pueden derivar en un circo de improperios.
Tres. Desde el poder se descalifica a la oposición antes de escucharla; y desde la oposición se rechazan iniciativas solo porque provienen del gobierno, sin detenerse a evaluar sus méritos. Esa dinámica no construye, destruye.
Cuatro. De persistir estas actitudes, el futuro inmediato será el de un creciente desencanto ciudadano.
Cinco. México requiere con urgencia una reconstrucción del tejido político. No se trata de uniformar pensamientos, sino de aceptar al adversario como interlocutor válido y valioso.
Seis. La política debe revalorar el consenso, la negociación y el arte de la palabra como herramientas para tender puentes. El “parlamento” debe recuperar su sentido literal: parlamentar, hablar, dialogar, razonar.
Si no lo entendemos, lo visto la semana pasada en el Congreso no quedará como anécdota: será la antesala de una realidad que puede trasladarse a las calles. Y entonces ya será demasiado tarde.
Por primera vez, la casa de estudios cuenta con Bibliotecas Inclusivas, se ha desplegado una amplia estrategia de capacitación y se han habilitado espacios para personas con discapacidad.
Durante el acto, el presidente de la organización, Juan Pablo Puebla Arévalo, destacó la trayectoria y el compromiso de Diego Cruz, a quien expresó su respaldo para encabezar los trabajos políticos y de organización territorial en esta región.
La presidenta municipal, Dayana Pérez Mendoza, encabezó una Mesa de Seguridad con autoridades de los tres órdenes de gobierno, en la que se acordó reforzar la coordinación institucional y establecer una Base de Operaciones Especiales en el municipio.