Desde hace tiempo sostengo que lo ocurrido con el T-MEC no puede calificarse como una sorpresa. Quien haya seguido con atención la evolución de la política comercial estadounidense difícilmente podría afirmar que esta decisión apareció de la nada.
10:28 AM 06/07/2026
"Ya lo Veía Venir”: el Verdadero Problema del T-MEC nunca fue Estados
Unidos, sino México.
Por: Guillermo Salas Razo
Desde hace tiempo sostengo que lo ocurrido con el T-MEC no puede calificarse como una sorpresa.
Quien haya seguido con atención la evolución de la política comercial
estadounidense difícilmente podría afirmar que esta decisión apareció de la nada.
A mi juicio, la negativa de Estados Unidos a consolidar una renovación de largo
plazo y sustituirla por revisiones anuales refleja un cambio profundo en la lógica de
la relación económica con México: la estabilidad deja de ser un principio y se
convierte en una negociación permanente.
Dicho de otra manera, el comercio deja de descansar en reglas relativamente
predecibles para depender, cada año, de los intereses políticos, electorales y
económicos que dominen la agenda de Washington.
Desde mi perspectiva, el mayor riesgo no está en el tratado mismo, sino en la
vulnerabilidad con la que México llegará a cada revisión.
Hoy resulta evidente que la política estadounidense buscará proteger a sus propios
productores, y eso significa que conceptos aparentemente técnicos, como la
estacionalidad, las medidas fitosanitarias, la trazabilidad o las investigaciones por
dumping, pueden convertirse en herramientas de presión comercial perfectamente
legales, aunque su propósito sea limitar el acceso de los productos mexicanos.
Lo que más me preocupa es que México enfrentará este nuevo escenario con
debilidades que nosotros mismos hemos permitido crecer.
Me parece una contradicción hablar de fortaleza negociadora cuando
internamente debilitamos las instituciones que precisamente sostienen nuestra
competitividad. Ningún país puede aspirar a defender con éxito sus exportaciones
si primero descuida los cimientos técnicos que les dan credibilidad internacional.
Sin embargo, también creo que toda crisis obliga a redefinir prioridades. Continuar
dependiendo casi exclusivamente del mercado estadounidense ya no es una
estrategia inteligente; es un riesgo estructural.
Diversificar mercados dejó de ser un discurso recurrente para convertirse en una
necesidad económica. La modernización de acuerdos con otros bloques
comerciales, la incorporación acelerada de tecnologías para garantizar trazabilidad,
la digitalización de los procesos productivos y la generación de mayor valor
agregado deben entenderse como decisiones estratégicas y no como proyectos de
largo plazo que siempre terminan posponiéndose.
Si seguimos exportando principalmente materias primas mientras otros capturan
el valor industrial, continuaremos siendo vulnerables cada vez que cambie el clima
político del otro lado de la frontera.
Porque, siendo francos, Washington no está haciendo nada distinto a defender sus
intereses nacionales.
La pregunta incómoda es:
Mientras no respondamos esa interrogante con decisiones técnicas, presupuestales
y estratégicas, seguiremos confundiendo integración económica con dependencia; y
esa, desde mi punto de vista, es la discusión que realmente deberíamos estar dando
El Gobierno de Morelia, que encabeza el presidente municipal Alfonso Martínez Alcázar, mantiene su compromiso con la educación y el desarrollo académico.
Cuando la sociedad civil se articula, Morelia avanza, La Red Social por México, representada por José Manuel García, tomó la protesta al Capítulo Michoacán, que preside Eulalia García.