Se espera la llegada de 1.5 millones de turistas y visitantes durante esta temporada vacacional.
07:01 PM 13/07/2026
Morelia, Michoacán, 13 de julio de 2026.- Michoacán invita a disfrutar de sus siete regiones turísticas, donde la naturaleza, la riqueza cultural, la gastronomía, la historia y los paisajes se combinan para ofrecer experiencias inolvidables durante las vacaciones de verano.
En rueda de prensa encabezada por el gobernador Alfredo Ramírez Bedolla, el secretario de Turismo de Michoacán, Roberto Monroy García, informó que para esta temporada vacacional se proyecta la llegada de 1.5 millones de turistas y visitantes, quienes podrían generar una derrama económica superior a los 2 mil millones de pesos. Esta cifra representa un crecimiento estimado de 6 por ciento, tanto en afluencia como en derrama económica, en comparación con el mismo periodo de 2025.
“El alma de México” ofrece una amplia variedad de experiencias, entre ellas, playas, Pueblos Mágicos, naturaleza, aventura, turismo religioso, historia, cultura, gastronomía y tradiciones que pueden disfrutarse en familia, con amigos o en pareja.
A través de la campaña “El verano se vive en Michoacán”, la Secretaría de Turismo (Sectur) fortalece la promoción de la entidad a nivel local y nacional, destacando los atractivos de sus siete regiones: Morelia, Pátzcuaro, País de la Monarca, Zamora, Meseta Purépecha, Tierra Caliente y Fe y Naturaleza.
El titular de la Sectur exhortó a turistas y visitantes a buscar a prestadores de servicios con Registro Nacional de Turismo (RNT) vigente, lo que brinda certeza de recibir servicios con estándares de calidad, seguridad y confianza. El directorio de hoteles, restaurantes y prestadores de servicios registrados puede consultarse en https://visitmichoacan.com.mx/.
La medida permitirá al Ayuntamiento recuperar espacios que ya no formarán parte de la concesión y generar nuevos ingresos en beneficio de las finanzas municipales.
Correr sin cesar entre el trabajo, la familia, la vida cotidiana, se ha convertido en el estándar de la normalidad. Estar permanentemente ocupados nos ha convertido en lo que el filósofo ha llamado la sociedad del cansancio.