México, DF 06 de diciembre del 2011.- Silvano Aureoles Conejo, senador por el Partido de la Revolución Democrática (PRD) convocó a los partidos políticos, actores sociales y académicos, para establecer un acuerdo nacional que permita blindar la elección del 2012, lo anterior en entrevista con la prensa nacional previo a la Sesión Ordinaria de este martes. En la sede del Senado de la República, Aureoles Conejo expresó que ha luchado toda su vida para que se respeten las libertades, la voluntad de los ciudadanos, por lo que llamó a tomar las medidas necesarias que impidan el riesgo de una imposición para el próximo año por fuerzas al margen de la ley. Cuestionado sobre lo ocurrido en Michoacán el pasado 13 de noviembre, el legislador señaló haber fijado una postura muy clara al respecto, “Lo que pasó en Michoacán hace unas semanas es un atentado, un golpe mortal a la democracia porque vimos en tiempos recientes, todavía es una práctica, esa práctica la inauguró el PRI, regalar dádivas, comprar votos; pero ahora ya no solamente es ese método, sino amedrentando a la ciudadanía”. Por lo anterior, manifestó que es un riesgo terrible para el país, para la democracia, porque atenta contra el Estado de derecho, contra las libertades, contra la determinación, contra todo, contra las instituciones, contras las leyes. “Sí es un problema que se tiene que tomar en cuenta, muy serio”, puntualizó. Comentó que cuando uno está en la Ciudad de México esas cosas se ven como lejanas, como imposibles o como que no llegarán, “pero cuando lo vives en el terreno de los hechos, ves que sí es posible. No debemos permitir que se rompa o que se derrumbe lo que se ha avanzado en la democracia”, finalizó el senador perredista.
La rectora Yarabí Ávila encabezó los encuentros con familiares de alumnas y alumnos de nuevo ingreso de las preparatorias “Lic. Eduardo Ruiz” y “Gral. Lázaro Cárdenas”, ubicadas en el municipio de Uruapan.
Con profundo dolor, pero con la certeza de que su siembra perdurará, despedimos a Monseñor Carlos Garfias Merlos, su partida deja un vacío inmenso en la Iglesia católica y en toda una comunidad michoacana.