El diputado federal del PRD asegura que hasta ahora los Gobiernos Federal y Estatal sólo han dado paliativos para la Sierra Tarahumara
05:33 PM 25/01/2012
Morelia, Mich., a 25 de enero del 2012.- Es urgente que se apliquen medidas de fondo y no sólo paliativas para atender a los miles de afectados por la sequía a lo largo y ancho del territorio nacional, señaló el diputado federal del Partido de la Revolución Democrática (PRD), Martín García Avilés.
Hasta la fecha, explicó el legislador por el Distrito 7 de Zacapu, los apoyos que han dado el Gobierno Federal de Felipe Calderón y el Gobernador de Chihuahua, César Duarte Jáquez, no han dejado de ser simples paliativos que no resuelven los problemas de fondo, por ejemplo, en la Sierra Tarahumara, una de las zonas más afectadas del país.
García Avilés comentó que ante las condiciones adversas que prevalecen en aquella región, donde existen miles de personas que viven en comunidades de muy difícil acceso, mismas que no cuentan ni con agua para cubrir sus más básicas necesidades, es necesario que se implementen de manera permanente programas sociales, como sería la dotación continua de despensas para ese sector de la población.
Esto, aclaró el también Secretario de la Comisión de Desarrollo Social en la Cámara de Diputados, sólo ayudaría en parte a resolver los problemas de los habitantes de la Sierra Tarahumara, a quienes no debemos querer mantener permanentemente en la misma situación, por lo que planteó una serie de programas especiales para fomentar el desarrollo de esas comunidades.
Por ello, Martín García Avilés propuso la implementación de programas para la construcción y rehabilitación de caminos y carreteras en la región, además de estrategias de apoyo oportuno a la actividad agrícola y alternativas reales de educación, salud y empleo para los pueblos indígenas que viven en la marginación y están al borde del desastre.
El diputado federal del PRD indicó que el tema es motivo de preocupación nacional, por lo que insistió en la urgencia de que el problema se atienda por parte del Gobierno Federal y del Gobierno del Estado de Coahuila, que deben actuar de manera decidida para resolver de fondo los problemas y no sólo para dar paliativos que prolonguen la agonía de la población.
Con profundo dolor, pero con la certeza de que su siembra perdurará, despedimos a Monseñor Carlos Garfias Merlos, su partida deja un vacío inmenso en la Iglesia católica y en toda una comunidad michoacana.