En México, hay en algunas zonas donde vivir se parece cada vez más a sobrevivir.
09:04 PM 02/03/2026
La normalización de la violencia y la salud mental
Por José Juan Marín González
Morelia, Mich. /En México, hay en algunas zonas donde vivir se parece cada vez más a sobrevivir. La violencia criminal no sólo cobra vidas: descompone mentes, trastoca emociones y deja a comunidades sumidas en un estado de alerta permanente. Es una psicosis silenciosa, pero constante, comento lo anterior por las siguientes razones:
Uno. En algunos municipios del país han sido sitiados por grupos delictivos, donde ya es común saber de “ajustes de cuentas” en colonias marginadas, la gente ha aprendido a callar, a adaptarse y a normalizar lo anormal.
Dos. Antes se pensaba que esas cosas eran de otros estados, pero hace tiempo que ya sabemos que aquí también pasa.
Tres. Esto no es sólo miedo, es desgaste emocional acumulado. Gente que nunca ha sido agredida directamente, pero vive con el alma encogida por lo que podría pasar.
Cuatro. La normalización de la violencia; esa resignación peligrosa se ha extendido como un virus emocional: “Uno escucha la violencia y ya no pregunta el porqué, sólo espera que no haya sido alguien cercano”.
Cinco. En menores de edad, la situación es alarmante. Juegos que reproducen escenas de violencia, adolescentes que ven en los sicarios modelos aspiracionales y niños que aprenden a guardar silencio como medida de seguridad emocional.
Seis. Las comunidades están desarrollando una especie de anestesia colectiva. Pero eso no significa que no duela, significa que ya no saben cómo expresarlo
Y mientras tanto, los servicios de salud mental siguen sin dar abasto ni priorizar este tipo de atención en colonias vulnerables. Estan dejando a miles de personas con traumas no atendidos que, con el tiempo, pueden volverse aún más destructivos.
Es urgente que ciudadanía y gobierno busquen una estrategia de reconexión con la salud mental.
Las y los legisladores señalaron que el sello del gobierno de Bedolla ha sido llevar la transformación al territorio y convertir los recursos públicos en acciones que la gente puede aprovechar todos los días.
El diputado del PT sostuvo que la lealtad a un proyecto no significa silencio y que transformar también implica reconocer los avances, señalar los pendientes y tener la capacidad de rectificar.
“Michoacán exige sean una realidad los resultados que se prometieron y gobernar “sin mirar el retrovisor”, así que es tiempo de reconsiderar y escuchar a la gente”, sostuvo el diputado Toño Carreño Sosa.
A nombre de la Representación Parlamentaria, la diputada por el Distrito 06 de Paracho sostuvo que el proceso electoral no debe distraer al Congreso de su responsabilidad con Michoacán.
La integrante de la bancada petista presumió más de 200 iniciativas en dos años y apuesta a un Congreso plural y de territorio en la recta final de la 76 Legislatura.