Existen muchas personas que han vivido una experiencia traumática que les deja una huella psicológica profunda, pero hasta ahora no se había estudiado de manera cualitativa su sostenimiento cognitivo ni la forma exacta en que se
reproduce pedagógicamente el sufrimiento psicosocial.
A partir de la investigación desarrollada en mi tesis de doctorado, es justamente lo que pude descubrir, logrando entender el complejo sistema que influye en la vida de las personas para determinar si logran o no avanzar en el abordaje de "sus
traumas".
He descubierto cómo el sufrimiento no solo se experimenta de manera individual, sino que se aprende, se organiza y se reproduce silenciosamente en los vínculos
comunitarios — en la familia, escuela o trabajo— , viniendo acompañado
frecuentemente de vergüenza y culpa.
Sostengo que esta pedagogía se encuentra velada porque permanece oculta, actuando como una estructura simbólica. Para comprenderlo con mayor claridad, podemos observar lo que ocurre en el fetichismo, donde el velo (o fetiche) actúa como pantalla que encubre, permitiendo que el sujeto mantenga intacta su estructura de goce y fantasma.
El origen etimológico de la palabra fetiche proviene del portugués , cuyo
significado original es "hechizo"
,
"artificial" o "hecho por la mano del hombre". En el ámbito de la psicología, este concepto ha evolucionado desde un objeto con
poder mágico-religioso hasta convertirse en un objeto inanimado dotado de un gran poder psicológico.
Un ejemplo claro: La fascinación y el morbo social
Las pedagogías veladas del trauma poseen precisamente ese elemento oculto que ejerce una potente atracción sobre las personas. Esto explica con claridad el
morbo masivo y la atención obsesiva que despiertan temas como los asesinos
seriales o los crímenes violentos: las personas mantienen fija su atención en ellos no por simple curiosidad superficial, sino debido a la resonancia y el eco que dichas narrativas generan en relación directa con sus propios traumas no
procesados.
El trauma cuenta con un sistema propio de sostenimiento y resignificación.
Actualmente padecemos en México un contexto donde el sufrimiento social se interpreta de forma errónea como indisciplina, apatía o incluso como una simple procrastinación.
Aquí surge un tema sumamente polémico: ¿cómo se configuran las narrativas de
las personas con experiencias adversas en la infancia para el sostenimiento o la resignificación cognitiva del sufrimiento? Mientras algunas personas se quedan estancadas en una rígida identidad de víctimas, otras logran salir adelante a pesar de sus circunstancias adversas, tramitando el problema de raíz y transformándolo
en valiosos procesos de protección, autocuidado y cuidado de los otros.
Pero, ¿qué son exactamente las pedagogías veladas del trauma? Se refieren a aquellas prácticas y dinámicas relacionales e institucionales que, de forma
implícita e inconsciente, pueden reproducir o intensificar respuestas de estrés y levantar barreras simbólicas que impiden resignificar la experiencia adversa.
¿Cómo podemos reconocer cuando opera esta pedagogía al encontrarse
escondida y no ser observable a simple vista? Se manifiesta principalmente en
aquellos espacios donde se generan aprendizajes explícitos o implícitos — como los espacios educativos formales o informales— , donde existen transmisiones relacionales, intersubjetivas o institucionales intencionadas, caracterizándose
sobre todo por cambios y modulaciones constantes en la interpretación y en la respuesta.
Ya desde los aportes de Freud en 1893 se pudo comprender la enorme
importancia de lo no elaborado, donde lo reprimido ejerce una fuerza muy superior a la conciencia de los individuos, definiendo su porvenir por la atención de sus
traumas.
A pesar de ello, muchas personas siguen creyendo que el silencio es su mejor instrumento ante el daño que les causaron, debido a una pedagogía familiar y social arraigada donde aún no se ha avanzado hacia la reconstitución de la dignidad, en un entorno donde los criminales han logrado no solo silenciar, sino
sepultar los deseos de las personas.
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Causas y azares
La forma cínica con la que se reparten los recursos públicos en todas las instituciones del país — como ocurre de manera escandalosa en el INE— obra en detrimento de la presidenta y de los gobernadores, quienes por acción o por omisión permiten impunemente estos atracos.
Resulta un verdadero escándalo la forma en que tienen a la Universidad
Pública subordinada al servicio de unos cuantos, moviéndose de aquí para
allá según convengan los intereses políticos del gobierno en turno.
¿Se había visto alguna vez en la historia una fiscalía de justicia
completamente acéfala, a la absoluta merced del gobernador en turno,
esperando pacientemente una jugada conveniente para sus intereses?
Nos estamos viendo, que el sufrimiento es la arcilla con la que se forman los
héroes.
Con la representación de la rectora, Yarabí Ávila, el secretario Académico, Antonio Ramos, asistió al 54 aniversario de la Facultad de Ingeniería en Tecnología de la Madera.
En el marco del foro “Migración, una mirada actual desde los Derechos Humanos y la atención psicosocial”, el legislador local destacó la importancia de abordar el tema de la migración, no solamente desde las leyes y los derechos humanos.